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¿Bronquiolitis?

Es una de las infecciones respiratorias mas comunes en otoño e invierno en los niños pequeños.
Afecta a menores de dos años y provoca una inflamación de la vía aérea pequeña.
El virus Respiratorio sincicial (VRS) es la causa más frecuente, pero otros virus como el de la influenza también puede provocarla; este es el único que se previene con la vacuna, por eso desde 2011 la vacuna antigripal forma parte del calendario nacional de vacunación gratuita y obligatoria de 6 a 24 meses.

¿Cómo se produce?

La bronquiolitis es una infección producida por un virus. El más frecuente se llama virus sincicial respiratorio, y es el responsable del 60 al 80% de los casos. Otros virus pueden ser:
influenza (gripe común), parainfluenza, adenovirus, metaneumovirus, bocavirus, rinovirus (resfrío).

¿Cómo se contagia?

Se contagia principalmente tocando objetos contaminados con el virus (por ejemplo, juguetes, chupetes, en los que suelen quedarse gotas de saliva o mucosidad con el virus) y luego tocándose los ojos, la nariz o la boca. También puede contagiarse inhalando partículas infectadas provenientes de alguna persona, es decir, respirando gotas de pequeño tamaño que genera la persona que tiene el virus al toser o estornudar.

¿Cuáles son sus síntomas?

Al principio de la enfermedad, los niños y niñas suelen presentar un cuadro catarral (aumento de mucosidad y tos).

Posteriormente, se inflaman los bronquiolos dificultando el paso de aire a través de ellos. Esto puede producir dificultad para respirar (respiración rápida, marcando las costillas o moviendo mucho el abdomen) y que se escuchen “silbidos” u otros ruidos al escuchar al niño.
Como consecuencia, algunos niños pueden tener dificultad para alimentarse, y a veces pueden presentar algún vómito o atragantamiento.
Los pacientes con bronquiolitis pueden tener fiebre, aunque no suelen tener infecciones bacterianas acompañantes que precisen antibióticos.

¿Cuándo debo consultar a mi pediatra?

Ante la sospecha de que el niño/a respira más rápido o más agitado de lo normal, es necesario
que consulte a su pediatra para que le examine.
Debe acudir urgentemente al médico si:
• Respira muy agitado
• La piel se hunde en las costillas
• Rechaza o presenta dificultad para ingerir los alimentos
• Está muy agitado o bien muy dormido.
• La fiebre es muy alta.
• Emite un quejido al respirar.
• Presenta color azul en los labios o las uñas espontáneamente o con la tos.
• Hace pausas respiratorias.

¿Cuánto tiempo dura?

En niños previamente sanos, la enfermedad dura entre 7 y 12 días, pero la tos puede persistir durante muchos más días.
Algunos niños, después de haber tenido una bronquiolitis, y especialmente durante el primer año después de ésta, cuando se vuelven a resfriar pueden volver a tener dificultad respiratoria.
Es conveniente visitar a su pediatra siempre que aparezca dificultad respiratoria o cualquiera de los síntomas de alarma anteriormente citados.

¿Cómo puedo prevenir la bronquiolitis?

La bronquiolitis se transmite de persona a persona, por lo que las personas que presenten una infección respiratoria, aunque sea un simple catarro, deben lavarse las manos frecuentemente, especialmente antes y después de tocar al niño o alguno de los objetos que él utiliza.
Es también importante evitar los lugares concurridos, especialmente donde haya muchos niños (como guarderías y parques infantiles).
Se debe evitar totalmente la exposición al humo de tabaco.
Se recomienda la lactancia materna, ya que los niños que la toman están más protegidos contra la bronquiolitis.
Hasta el momento no existe una vacuna para prevenir la enfermedad, aunque está en estudio y desarrollo.

¿A quién consulto si tengo dudas?

Siempre se debe consultar al pediatra o médico de cabecera.