El balance de fin de año: Dale un cierre al 2018 (y abrite a lo nuevo)

Los finales siempre nos cuestan, te proponemos cambiar de foco y percibir lo que fue y lo que es desde la aceptación, la alegría y la calma.
A nivel mental, se trata de un cambio de optica, nada mas.
Te proponemos frenar y registrar lo que logramos y lo que nos da alegría. Y aprovechar para mirar de frente y saludar con algunas penas todo eso que no fue y entristecernos incluso por lo que no va a ser.
El final del año supone un combo de emociones un tanto complejo: situaciones agradables se combinan con momentos que preferiríamos borrar de nuestro calendario y los balances y cuestiones pendientes provocan ansiedad y
cuadros de depresión, con repercusiones anímicas y físicas.
El doctor Roberto Sivak, médico psicoterapeuta y psiquiatra, brinda algunos consejos para pasarla mejor.
Llega fin de año y no es sencillo hacer balances con objetividad, aceptando las posibilidades humanas y tolerando los grises de los proyectos que quedaron en el camino o se pudieron concretar sólo a medias. Pero tenemos una oportunidad: la de revisar algunas actitudes, rediseñar las cosas y programar momentos placenteros y amables para cerrar el 2018.
Las tensiones familiares suelen arruinar las fiestas para muchas personas. ¿Qué podemos hacer para sobrellevar situaciones en las que hay peleas entre los miembros de una familia, o celos, a la hora de compartir las fiestas?

Son situaciones complejas relacionadas con la historia personal y familiar. Pueden llevar a momentos de angustia, ansiedad, fobias, aislamiento, disputas o refugio en el aislamiento, ingesta aumentada de alcohol o psicofármacos
o depresión. Pero también podemos pensarlo como una  oportunidad para revisar la intolerancia a las diferencias, la rigidez narcisista, e intentar mejorar y madurar en la relación vincular, privilegiando el dialogo y aceptando al otro con sus particularidades. Cuando esto no es posible debe respetarse el derecho a negarse a participar en ciertas reuniones u organizar como alternativa encuentros gratificantes más íntimos con nuevas relaciones.

¿Qué hacer para que el estrés no impida disfrutar de las fiestas?

1. Reconocer la posibilidad del estrés en las fiestas y decidir afrontarlo. Pensar si hemos tenido episodios de ansiedad o depresión antes, durante o después de las fiestas, si en esos momentos nos ponemos más irritables, ansiosos,
distraídos... Si nos angustiamos más, o dormimos peor, o nos automedicamos.

2. Identificar los factores de estrés de las fiestas. ¿Cuáles son las situaciones de las fiestas que aumentan el malestar? ¿Tienen relación con las reuniones, las relaciones familiares, los balances personales, la situación de aislamiento o las pérdidas? ¿Tememos escenas de soledad o por lo contrario encuentros enojosos que superen su posibilidad de superarlos?

3. Proponerse afrontar más saludablemente las fiestas de a poco. Elegir a qué reunión concurrir, disminuir el "apoyarse" en bebidas o medicación para tolerar situaciones y organizar encuentros gratos.

4. Hacer balances realistas del año, "perdonándonos" las limitaciones que impidieron cumplir todos los proyectos. Tratar de analizar objetivamente los factores que influyeron en las dificultades.

5. No exigirse "estar feliz" de modo artificial. Tratar de rescatar afectos y valores genuinos.

6. Cuidarse. Respetar las necesidades y sentimientos propios. Dedicarse a actividades que disfrutes y te resulten relajantes. Hacer caminatas en lugares abiertos, elegir comidas apropiadas a nuestro clima y sus necesidades y asegurarse de descansar lo suficiente. Pedir ayuda. Utilizar este período para retomar el contacto con amigos y familiares y fortalecer su red de apoyo. Y si te sentís agobiada por el estrés y detectás indicadores de angustia, ansiedad o depresión, buscar ayuda profesional.

7. Permitirse deseos gratos y realistas para el próximo año.